Mi vida como mamá
Un blog sobre como la maternidad, cambio mi vida...
jueves, 29 de enero de 2015
20 de enero...
Mi hija nació el 20 de Enero del 2015 a las 13:11 hrs, por medio de un cesárea, entre todo el tiempo que tomo la admisión y los preparativos pre-operatorios, no me sentí nerviosa, más bien ansiosa. Ansiosa por conocer ya a la princesa que había cargado en mi vientre por largos nueve meses.
Raúl estuvo siempre que se pudo a mi lado, esperando el momento, ansioso, emocionado, pero tampoco nervioso; no se porque la gente esperaba que nos pusiéramos nerviosos, tal vez eso es lo normal, pero nosotros no lo hicimos, nosotros estábamos ansiosos!!
Entre a pre-operatorios, y lo único que pensaba cuando escuchaba a la gente pasar detrás de la cortina que me ocultaba, era: ¿Ya? ¿Ahora es mi turno? ¿Ya es hora?, pero no aún no lo era. Tuve que esperar un rato más, mientras Raúl tomaba mi mano, me apoyaba y sonreía, hablábamos de lo genial que era que por fin tendríamos a nuestra niña con nosotros, y en ese momento llego la enfermera y dijo: Señora, es hora., y en ese momento una emoción enorme me recorrió el cuerpo.
Me llevaron hacia el quirofano, un poco más tarde vería a Raúl ahí, me pasaron a la camilla y empezaron a preparar. Me dijeron que me pondrían la anestesia y que con eso no sentiría nada de la cintura para abajo, antes de eso, pusieron en mi intravenosa un medicamento que me adormecería para que no me doliera al ponerme la anestesia inyectada en la espalda, y la verdad ni siquiera la sentí, me quede dormida y al despertar estábamos a nada de empezar. el anestesiologo me dijo que comenzaríamos, yo le dije que necesitaba a mi esposo y el contesto que pronto estaría conmigo.
Cuando Raúl entro, acaricio mi cabeza y una paz enorme me inundo, ahora si estaba lista. Al poco tiempo el anestesiologo le pidió lo acompañara para ver la llegada de nuestra bebé, lo siguiente que supe fue maravilloso...
Un llanto. Un llanto que me colmo de alegría, un llanto que me decía que mi hija había nacido, y mientras escuchaba ese bello sonido, lagrimas recorrían mi rostro. No creo ser capaz de explicar lo que sentí en ese momento, cuando escuche su llanto, cuando entendí que había dado vida, solo puedo decir que fui extremadamente feliz.
Después la acercaron a mi, y mis ojos tardaron poco en darse cuenta que era ella, era mi hija quien estaba frente a mi, y solo pude decir "hola, hola mi amor. Regina. Hola mi chiquita", y al poco tiempo se la tuvieron que llevar para revisarla y asegurarse que estuviera bien. A mi me mandarían a recuperación y a ella a una incubadora para que acoplara su temperatura. Alcance a escuchar a una enfermera decir "2795 gramos", eso había pesado mi chiquita!
No volví a saber de mi hasta casi las 3 de la tarde. Estaba en recuperación. Lo primero que hice al despertar fue tocar mi panza y me asuste un poco al darme cuenta que ya no estaba, tarde unos segundos en recordar lo que había sucedido, y sonreí. Tenia muchísima sed, y no sentía las piernas. Podía abrir los ojos pero no los lograba mantener de esta manera, se me volvían a cerrar. Casi a las 3:30, estaba consiente de la hora por un reloj de pared que estaba junto a mi, volví a abrirlos y una enfermera me pregunto que como me sentía y si ya podía mover las piernas, me informo que me subirían a piso hasta que pudiera sentir las piernas, y en ese momento pensé "¿hasta que las sienta? ¿es decir que no veré a mi bebé hasta que logre moverlas?" así que mi desesperación fue enorme!!, quería poder sentirlas, quería irme, correr a ver a mi niña y lo único que sentía era pesadez, no lograba flexionarlas, poco a poco,aunque yo sentí que tardo años, empece a poderlas doblar y cuando estuve lista las enfermeras me llevaron hacia un pasillo donde había otra camilla a la cual me tuve que pasar, en ella me llevaron al tercer piso, a mi habitación, la habitación 309.
En la puerta estaba ya el colgante con su nombre, "Regina", una bebita gateando y un papelito donde decía la fecha y hora de nacimiento, su peso y estatura. De la habitación salieron mi mamá, mi hermana y Raúl. Tuvieron que esperar afuera a que las enfermeras me acomodaran en la cama y me dejaran lista. Me dijeron que traerían a mi hija como a las 5, faltaban como 30 min o algo así, ya no tenia un reloj para saber bien la hora, para mi faltaba una eternidad para ver a mi niña de nuevo.
Salieron las enfermeras y entro mi familia. Me felicitaron y preguntaron como me sentía. Yo realmente aun estaba un poco ida por la anestesia, todo me parecía como un sueño, Raúl se puso a mi lado y vi su sonrisa, uno de los muchos motivos que me enamoraron de el, era tan feliz. Me dijeron que la niña estaba hermosa, todos hablaban de ella, de como se portaba en cuneros, de lo que hizo en incubadora, y yo solo pensaba "YA TRAIGAN A MI HIJA!!!", me parecía tan injusto que después de llevarla 9 meses en mi vientre (38.6 semanas), tan solo la había podido ver por unos segundos, tal vez minutos y todos los demás ya la conocían, quería, deseaba con tanta fuerza que fueran las 5 de la tarde.
Como a las 5:15, una enfermera toco a la puerta. Era ella. Por fin tenían a mi hija poca distancia mía, entro y la pusieron a mi lado en una cuna y la vi, era tan pequeña, tan hermosa, con su cabello tan suave y hermoso. La enfermera la puso en mis brazos y dijo que la dejarían hasta las 6:30 - 7:00 que era el cambio de turno solo porque ya era tarde, yo deseaba no se la llevaran nunca. No la quería soltar, no podía dejar de verla, no podía creer que fuera real, que enserio por fin tenia a mi niña en mis brazos, por fin después de 277 días esperándola, después de años deseándola, soñandola, por fin tenia a Regina en mis brazos y era aún más hermosa de lo que todos decían. Era perfecta. Es perfecta.
Raúl estaba como yo, hechizado por ella, ninguno de los dos dejaba de verla y si lo hacíamos era solo para vernos el uno al otro y darnos un beso, pero inmediatamente volvíamos a ella. La amamos desde el primer momento, ella era el producto de nuestro amor, NUESTRA HIJA.
Después el resto de la familia comenzó a cargarla, mi mamá, mi esposo, después llegaron mis suegros y cuñados, todos enamorados de ella. Más tarde llego mi papá y Karen, mi hermana menor. Emocionados, mi papá la tuvo en sus brazos y fue realmente feliz. Su nieta lo miraba, y el a ella. Lo encanto de inmediato.
En ese momento, mire a mi alrededor, en la habitación estaba mi familia, mi mamá, mi papá y mis hermanas, entre ellos estaba mi esposo, el amor de mi vida, mi compañero, y ellos tenían en sus brazos a mi hija, a una niña que se robo mi corazón. No podía pedir más, mi familia era perfecta, tenía, tengo, todo lo siempre desee.
A partir de ese 20 de enero, la familia Flores Tamez se convirtió en una familia de 3.
lunes, 19 de enero de 2015
A días de su llegada...
El día de hoy es 19 de Enero, y mi princesa aún no se decide en llegar...la hace de emoción! Estoy tan ansiosa por ya tenerla en mis brazos! No siento miedo ni nervios por el parto, solamente emoción por tenerla!
Sueño con ese momento, y despierta solo pienso, ¿como voy a reaccionar cuando sea el momento?, ¿como se lo digo a Raúl? (mi esposo), ¿Como va a reaccionar el?
Ya solo necesitamos que ella se decida a llegar!
Nuestras familias están tan emocionadas también, todos los días preguntan que si ya?, pero la respuesta sigue siendo: aún no.
Espero llegue antes del día 22, de otra manera se tendrá que programar la cesarea y yo prefiero no sea así.
Dios dira que es lo mejor.. (:
Sueño con ese momento, y despierta solo pienso, ¿como voy a reaccionar cuando sea el momento?, ¿como se lo digo a Raúl? (mi esposo), ¿Como va a reaccionar el?
Ya solo necesitamos que ella se decida a llegar!
Nuestras familias están tan emocionadas también, todos los días preguntan que si ya?, pero la respuesta sigue siendo: aún no.
Espero llegue antes del día 22, de otra manera se tendrá que programar la cesarea y yo prefiero no sea así.
Dios dira que es lo mejor.. (:
sábado, 8 de noviembre de 2014
¡¡ESTOY EMBARAZADA!!
POSITIVO. Eso fue lo primero que leí en la prueba de sangre que me hice ese Mayo.
Mi nombre es Cecilia, tengo 22 años, y estoy esperando a
mi primer bebé.
Fue el día 26 de mayo del 2014 cuando me entere que
dentro de mi vientre crecía una vida.
Cuando lo supe una enorme emoción me invadió, pero
también un gran miedo, ¿estaba lista?, ¿mi pareja lo estaba? ¿Cómo se lo diría
a mis padres? Eran muchas dudas las que tenía, miedos, pero también una gran
ilusión por ese pedacito de carne que crecía dentro de mí. Desde ese momento se
convirtió en lo más especial de mi vida, lo más perfecto, lo mejor que eh
hecho.
Ese angelito era la fuerza necesaria para mí para salir
adelante, para afrontar cualquier problema que se pudiera presentar. Se
convirtió en mi impulso para terminar mi carrera.
La ilusión que me provocaba tenerla en mis brazos era
todo lo que necesitaba para sonreír!
Estas 28 semanas han sido las más largas de mi vida, eh
pasado por tanto en este tiempo, tantas emociones, descubrí sentimientos que jamás
había imaginado.
Y ahora falta tan poco para poder tener a mi bebé en mis
brazos, ya casi tenemos todo listo para su llegada, pero más allá de lo
material, nuestro amor está listo para recibirla.
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